El pasado sábado 7 de noviembre, tuvo lugar un Encuentro de Laicos en las instalaciones del Seminario diocesano de Lugo. Después de la oración inicial y una breve presentación del Decreto sobre apostolado de los laicos, varias decenas de seglares participaron activamente de un trabajo por grupos. Tras una pausa-café, se procedió a una puesta en común del trabajo realizado por seis grupos, cuyas Conclusiones se reflejan a continuación. Agradecemos al rector del Seminario su disponibilidad al ceder el uso de las salas, el salón de actos y el comedor, y asimismo, la colaboración de todos los asistentes a dicho encuentro.

Aprovechamos para informar que desde la Delegación de apostolado seglar se ponen a disposición de sacerdotes, catequistas, profesores, movimientos y asociaciones, en el Obispado, unos folletos impresos del Decreto sobre apostolado de los laicos (Apostolicam Actuositatem), enriquecido con textos del magisterio de la Iglesia y con cuestiones para su estudio personal y/o trabajo en grupo.

Portada folleto AA

Conclusiones del trabajo de los grupos de trabajo del encuentro de laicos (07-11-15):

La unión con Cristo se refleja en la alegría de vivir la fe que transparentamos. Aunque intelectualmente lo sabemos, a veces en nuestras vidas no se muestra. El laico evangeliza en lugares como las empresas y el trabajo, donde la jerarquía no llega. De María aprendemos a aceptar la voluntad de Dios, en el servicio y disponibilidad.

En cuanto a la restauración del orden temporal, la acción de los seglares se dirige a la familia y la acción catequética, así como a la ayuda a familias necesitadas y adoptar un espíritu evangélico luchando contra el ambiente consumista.

La pertenencia a la Iglesia diocesana se expresa en la participación en actos comunes organizados desde la diócesis y en la posibilidad de proponer iniciativas eclesiales. Se observa la necesidad de promover el sentido comunitario desde grupos parroquiales. Además, interpela a los laicos lo que no hacemos bien y la escasa formación.

FOTO 01

Los seglares no escondemos la fe ni nuestro modo de vida, aunque hay situaciones en que nos encontramos perdidos para facilitar argumentos, en parte por la educación doctrinal de un Dios castigador, que contrasta con un Dios que ahora nos dirige hacia la misión.

Constatamos una crisis asociativa, vinculada al individualismo que afecta por igual en la sociedad y en la Iglesia. Las asociaciones eclesiales en general están muy volcadas hacia adentro, incluso se piensa que el movimiento o grupo al que se pertenece es el mejor, y se observa que deben cambiarse algunas actividades. Reconocen que tienen escasa incidencia en los medios de comunicación y el ámbito cultural lucense, y el reto está en el compromiso social, en abrirse a otros grupos y salir de actos repetitivos. Como sugerencia se propone efectuar actividades en otros lugares de la diócesis.

Existe un desconocimiento de las funciones del consejo diocesano y los consejos parroquiales, echándose en falta reuniones de todos los grupos parroquiales.

Se propone fomentar la formación de los laicos colaborando en celebraciones de la palabra, sobre todo en el ámbito rural. Asimismo, en la vida de los movimientos y asociaciones se echa en falta tanto el acompañamiento de los pastores como el fortalecimiento de las relaciones con sacerdotes y obispos (AA 25).

Resaltamos la necesidad de formación de los laicos, pero proyectada al exterior, existiendo una preocupación por los inmigrantes y refugiados. Por último, valores como el diálogo, la formación y la cooperación son vistos con fe, alegría y esperanza.

FOTO 02